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Los centros educativos del municipio protagonizaron una jornada de convivencia, folclore y arraigo cultural como antesala de la tradicional Romería-Ofrenda que se celebrará este sábado
La Villa de Moya volvió a demostrar que sus tradiciones tienen asegurado el futuro con la celebración de la Romería infantil y aportación solidaria en honor a San Antonio de Padua, una de las citas más entrañables del programa festivo en la que los escolares del municipio se convirtieron en los grandes protagonistas de una jornada marcada por la convivencia, el folclore, la solidaridad y el orgullo por las costumbres.
El CEIP Agustín Hernández Díaz, el CEIP Carretería y el CER Moya, integrado por los CEIP El Frontón, Trujillo, Costa y Manuel Balbuena Pedraza, participaron en esta romería recorriendo las calles del casco histórico ataviados con la vestimenta tradicional canaria y portando su aportación solidaria, en una iniciativa que une la conservación de las tradiciones con los valores de la solidaridad y la convivencia.
La jornada tuvo uno de sus momentos más especiales en el pórtico de la Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, donde el alumnado ofreció diversas actuaciones de música y baile tradicional canario. Canciones como La Saranda, La Berlina del Escobal, las Seguidillas de Gran Canaria o la Danza del Trigo pusieron en valor el rico patrimonio etnográfico de las islas y el trabajo que durante el curso realizan los centros educativos para mantener vivas estas manifestaciones culturales.
El acto contó además con la participación de la Agrupación Folclórica Guadalupe y de ACED Dragos y Laurel, cuyas actuaciones contribuyeron a llenar de música, tradición y sentimiento una mañana en la que varias generaciones compartieron escenario en torno a la cultura popular canaria.
El alcalde de la Villa de Moya, Raúl Afonso, destacó que "ver a nuestros niños y niñas participar con tanta ilusión en esta romería es la mejor garantía de que nuestras tradiciones seguirán vivas durante muchas generaciones. Hoy no solo hemos celebrado una actividad festiva, sino que hemos transmitido valores como el respeto por nuestras raíces, la solidaridad, el trabajo y el orgullo de pertenecer a un pueblo con una identidad tan marcada como la Villa de Moya". Asimismo, quiso agradecer "la implicación de toda la comunidad educativa, del profesorado, de las familias, de los grupos folclóricos y de los centros escolares, cuyo compromiso hace posible que esta jornada siga creciendo año tras año y continúe siendo uno de los momentos más emotivos de nuestras fiestas".
Por su parte, el concejal de Festejos, Octavio Suárez, señaló que "la Romería infantil representa a la perfección el espíritu de nuestras fiestas porque une tradición, educación y convivencia. Los niños y niñas son quienes recogerán el testigo para seguir preservando nuestras costumbres y nuestra identidad como pueblo". Además, destacó que "esta jornada supone el mejor preludio para la Romería-Ofrenda en honor a San Antonio de Padua, uno de los actos más multitudinarios y representativos de las fiestas, en el que vecinos y visitantes volverán a demostrar el profundo arraigo que la Villa de Moya mantiene con sus tradiciones".
Con esta Romería infantil y aportación solidaria, la Villa de Moya vuelve a poner de manifiesto que las tradiciones no solo se celebran, sino que se enseñan, se comparten y se transmiten de generación en generación, convirtiendo a los más pequeños en los mejores guardianes del legado cultural del municipio.