Jueves, 11 Junio 2026 15:09

‘Las islas negras’: el poderío narrativo de Alexis Ravelo se asoma a la Biblioteca Insula

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  • Antonio Becerra, Thalía Rodríguez y varios especialistas de la obra del novelista canario presentan el día 12 de junio, a las 19:00 horas, la trilogía que acaba de editar Siruela con 'La ceguera del cangrejo', 'Un tío con una bolsa en la cabeza' y 'Los nombres prestados'

Las Palmas de Gran Canaria, 11 de junio de 2026.- Pocos autores en Canarias han tenido tanta proyección en el panorama literario nacional como Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971-2023). Más allá de su desafortunada desaparición, su obra sigue más vigente que nunca gracias a aquellos lectores que siguen explorando sus historias en las que se teje la complejidad de sus personajes.

También gracias a personas como la periodista y compañera de vida, Thalía Rodríguez, y al profesor titular de Literatura en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Antonio Becerra, quienes no sólo estuvieron presentes a lo largo de la vida del autor, sino que siguen inmortalizando su legado literario. Ambos estarán presentes el día 12 de junio, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Insular, en donde presentarán ‘Las islas negras: una trilogía canaria', volumen en el que la editorial Siruela ha reunido las tres novelas de Ravelo, 'La ceguera del cangrejo', 'Un tío con una bolsa en la cabeza' y 'Los nombres prestados'.

Lo negro como actitud

Rodríguez y Becerra cuenta que esta trilogía muestra a un Alexis Ravelo maduro, que mantiene el pulso de la narración y crea un universo en el que lo insultar tiene entidad propia. “Los personajes que crea rebosan humanidad y quien lee las historias los acompaña y los comprende. El autor propone sobre todo espacios en los que comprender muchas cosas”, expresa Thalía Rodríguez, la pareja del autor. Becerra describe lo negro como una actitud, ya sea para entendernos o para entender el mundo que nos rodea. “Estamos ante tres novelas que nos hacían entrever el poderío narrativo que lo había llevado a donde se encuentra”, dice el profesor.

Ambos creen que si hay algo que define la obra de Ravelo desde ‘Tres funerales’ es su honestidad como autor. “Eso le confiere cercanía porque la forma en que cuenta las historias se basa en que cree firmemente en lo que está escribiendo. Quien lee sus novelas sabe que tiene un plan. Obviamente, su lengua es muy cercana, muy real, y tiene grandes dosis de humor”, reflexiona Rodríguez. Además, añade que es un escritor que domina el ritmo y el pulso narrativo.

Y eso —según Becerra— “es un elemento que se ve también en la manera en que respiran sus novelas. ‘La ceguera del cangrejo’ no deja de ser un canto de amor a Lanzarote, que nos dejamos llevar por el tiempo de la isla lancelótica; ‘Un tío con una bolsa en la cabeza’ resulta un impresionante monólogo que plasma una geografía imaginada por él que señala nuestra propia geografía, o ‘Los nombres prestados’, una auténtica gozada de novela en el que el ritmo fluctúa y nos lleva en volandas con temas que le interesaban mucho como la culpa, el perdón y la redención” analiza.

Han pasado tres años desde el fallecimiento del autor grancanario y todavía su literatura sigue perdurando en la memoria de sus lectores y de sus más allegados. Tanto Becerra como Rodríguez no se han parado a pensar sobre qué significa la presentación de esta trilogía, más allá de que se trata de una forma de seguir leyendo a Alexis.

“Tal vez es el momento que lo hagamos juntos y que nos rodee gente (tanto quienes leen como quienes esperemos que aparezcan en la terraza de la Biblioteca Insular) con quien compartimos a Alexis”, expone su amigo. Añade que de todas las cosas que se pueden decir de él, quizás lo que lo define es esa manera tan particular que tenía de propiciar este acercamiento con quienes lo rodeaban para que formasen parte de su mundo.

Un tipo honesto

La novela negra ha experimentado un notable crecimiento en las últimas décadas porque “vivimos tiempos convulsos (también se podría decir que nunca ha habido un tiempo que no haya sido convulso) y lo ha hecho de la mano de Alexis por lo que comentábamos, porque es un tipo honesto, un tipo con el que te echarías una cerveza o te sentarías a tomarte un café. Y eso lo haces a través de sus novelas”, asevera Thalía Rodríguez.

Además, Ravelo tenía mucho oficio sobre sus hombros y quien lo lea puede encontrar soluciones narrativas. Rodríguez y Becerra arguyen que la novela que plantea es una tipología que combina el “puñetazo en la boca del estómago, con una inmensa ternura, con un inmenso amor a la vida y, cómo no, con ciertas dosis de pesimismo”. Y, debajo de esa alfombra de emociones encerradas en la obra de Ravelo, cada lector encontrará una razón para leer esta trilogía, de abrazar, una vez más, esa capacidad inventiva que el autor dejó tras de sí.