Lunes, 01 Junio 2026 19:06

El café de Agaete, de cultivo histórico a producto gourmet y motor del turismo experiencial

El consejero de Agricultura, Narvay Quintero, y la alcaldesa de Agaete, M.ª del Carmen Rosario Godoy, visitaron las fincas Los Castaños, Café Platinium y La Laja para conocer la evolución de este cultivo histórico del Valle, origen hoy de producciones gourmet y actividades que aúnan sector primario y turismo

El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, y la alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario Godoy, visitaron hoy las fincas Los Castaños, Café Platinium y La Laja, tres explotaciones cafeteras del Valle de Agaete, para conocer de primera mano la evolución de un cultivo histórico para el municipio y su proyección actual como producto gourmet y reclamo turístico experiencial.

Quintero, que estuvo acompañado en la visita por el viceconsejero del Sector Primario del Ejecutivo regional, Eduardo García, destacó la singularidad de esta producción, “de alto valor estratégico por su tradición, su arraigo territorial y su capacidad para diversificar la producción agrícola, generar actividad económica complementaria en torno a este producto y al paisaje agrario, la gastronomía y el turismo sostenible”. En este sentido, recordó que el cultivo del café en Gran Canaria se remonta al siglo XIX y que el Valle de Agaete reúne unas condiciones agroclimáticas especialmente favorables, con temperaturas suaves, humedad ambiental y un sistema tradicional de cultivo asociado a otras frutas tropicales.

“Canarias no puede competir en volumen con los grandes cafetales de otros territorios, pero sí puede hacerlo desde la singularidad, la calidad y el valor añadido. El café de Agaete representa precisamente eso: una producción muy limitada, diferenciada, vinculada al territorio y con un enorme potencial para posicionarse en el segmento gourmet y de especialidad”, señaló el consejero.

Por otro lado, Quintero se refirió a la posibilidad de organizar, a propuesta de la corporación local, “un encuentro de productores de café de Canarias que incluya formación y divulgación e incluso un concurso para poner en valor y reconocer las producciones elaboradas en las Islas”.

Por su parte, la alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario Godoy, destacó la importancia del café como parte de la identidad del municipio y como un recurso con capacidad para seguir generando actividad económica en el Valle. “Desde el ayuntamiento, junto con un grupo importante de agricultores, apostamos por dinamizar el sector cafetero a través de Agroagaete, y a partir de ahí, y con la colaboración y financiación del Cabildo y el Gobierno de Canarias, hemos podido desarrollar un turismo vinculado al sector primario que incluso ha sido reconocido desde la ONU”, apuntó.

En este sentido, añadió que “estamos trabajando desde las administraciones para poner en marcha la Casa del Café, un proyecto que se planteó hace unos años y que, situado en un lugar privilegiado, se convertirá en el punto de referencia de promoción y divulgación sobre esta elaboración con zonas de museo, máquinas de café para impulsar la comercialización y un fuerte vínculo con las explotaciones de la zona con el fin de poner en valor el café de Agaete y fomentar un agroturismo de calidad”.

El responsable autonómico subrayó que el modelo desarrollado por estas explotaciones “demuestra que pequeñas fincas cafeteras pueden encontrar una vía de viabilidad económica si apuestan por la calidad, la transformación, la venta directa y las experiencias asociadas al producto”. En esta línea, puso en valor las visitas guiadas, catas, talleres, degustaciones y actividades gastronómicas que se desarrollan en torno al cultivo, tueste y elaboración del café.

“Estamos ante una fórmula que conecta agricultura, paisaje, cultura gastronómica y turismo experiencial. El visitante no solo adquiere un producto, sino que conoce su historia, el proceso artesanal que hay detrás y el entorno en el que se produce. Esa es una oportunidad muy importante para diferenciar la oferta del sector primario canario”, añadió.

Quintero hizo también referencia a los trabajos de investigación que desarrolla el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias sobre el cultivo del café y el cacao en las Islas. Según explicó, los avances de estos estudios apuntan a que ambas producciones pueden consolidarse como cultivos identitarios de alto valor añadido, con un perfil agronómico, sanitario y comercial diferenciado en el contexto europeo. Aunque la consolidación a escala comercial requiere varios años desde la plantación, el consejero señaló que “la posibilidad de desarrollar café y cacao de especialidad en Canarias abre una línea de enorme interés para el sector primario, especialmente si se orienta hacia producciones exclusivas, de alta calidad y vinculadas a iniciativas turísticas y gastronómicas”.

Producto de alto valor añadido y reclamo de agroturismo

La apuesta de las fincas Los Castaños, Café Platinium y La Laja refleja la evolución del café de Agaete desde una producción tradicional de carácter familiar hacia una actividad más diversificada, vinculada a la comercialización de producciones limitadas y artesanales y la oferta de experiencias inmersivas para los visitantes.

Las características ambientales del Valle de Agaete han favorecido históricamente el desarrollo de este cultivo, basado en sistemas tradicionales con sombra natural, estabilidad térmica, maduración lenta del fruto, recolección manual selectiva, secado natural al sol y tueste en pequeñas cantidades. Todo ello ha contribuido a reforzar la imagen del café de Agaete como un producto singular, de alta calidad y estrechamente ligado al territorio.

Además de la producción cafetera, estas explotaciones han impulsado actividades complementarias como visitas guiadas, degustaciones, acciones divulgativas sobre la historia y el cultivo del café, talleres, eventos gastronómicos y propuestas de venta directa. Esta diversificación ha contribuido a mejorar el posicionamiento del café de Agaete y a proyectarlo como un producto gastronómico diferenciado dentro y fuera de Canarias.

Los Castaños

Esta explotación suma más de 50 años de trayectoria y ha sido reconocida como uno de los proyectos de café de especialidad más representativos de Canarias. Tras décadas de gestión familiar, en 2022 las instalaciones fueron adquiridas por dos inversores alemanes que han orientado el proyecto hacia una propuesta que conjuga producción artesanal, alojamiento rural y actividades vinculadas al sector agrícola y al ámbito gastronómico. Cuenta con cuatro hectáreas de superficie total y una plantación estimada de entre 700 y 1.200 cafetos.

Actualmente produce entre 400 y 500 kilos de café al año de las variedades Arábica Typica y Geisha, esta última considerada una de las más exclusivas del mundo por su complejidad aromática y su producción limitada.

Su modelo refuerza la evolución del café de Agaete hacia una actividad de alto valor añadido, donde la producción limitada se convierte precisamente en un elemento de diferenciación, asociado a la calidad, al origen y a la vinculación con el territorio. Los Castaños representa así una nueva forma de proyectar este cultivo histórico, conectando agricultura, paisaje, producto gourmet y experiencias asociadas al entorno rural del Valle.

Café Platinium

Café Platinium, impulsada por Santiago Lugo, parte de una tradición familiar vinculada al cultivo del café en Agaete desde hace aproximadamente 150 años. Lo que comenzó como una producción destinada al consumo doméstico ha evolucionado hacia un proyecto especializado, centrado en un café ecológico y artesanal.

La finca, con unos quince años de trayectoria en su configuración actual, presenta además una singularidad agronómica destacada: sus cafetos de variedad Arábica Typica se cultivan a pleno sol, a unos 200 metros sobre el nivel del mar, a diferencia de otros modelos tradicionales bajo sombra o semisombra.

La recolección se realiza manualmente, seleccionando los frutos en su punto óptimo de maduración, y el proceso se completa con un tostado tradicional orientado a mantener una calidad homogénea.

El proyecto se apoya también en una filosofía de producción sostenible, sin empleo de productos químicos y con abonado natural mediante estiércol y compostaje. Junto al café, comercializa elaboraciones vinculadas a este cultivo, como mermeladas, bombones de chocolate con sabor a café y paquetes especiales, con una distribución limitada a la propia finca, las visitas guiadas y espacios gourmet seleccionados.

La Laja

Se trata de una finca gestionada por la familia Lugo, históricamente vinculada al cultivo del café desde hace generaciones. La explotación cuenta actualmente con unas siete hectáreas de superficie y se nutre de cerca de 4.000 cafetos localizados en superficies próximas a las instalaciones.

En ella se cultiva principalmente café Arábica Typica, variedad histórica y tradicional del valle, bajo un sistema agrícola de sombra natural en el que los cafetos conviven con mangos, aguacates, naranjeros, limoneros, guayabos y otros frutales tropicales.

Su producción anual, estimada entre 1.500 y 2.000 kilos, mantiene un proceso de elaboración basado en la selección manual del fruto, el secado natural, el tueste en pequeñas cantidades y una comercialización limitada orientada al segmento gourmet y de especialidad. Además de su actividad productiva, La Laja ha contribuido de forma decisiva a la proyección del café de Agaete como producto gastronómico singular, reforzando su posicionamiento a través de una presencia destacada en medios y publicaciones especializadas.