La Cámara pide el respeto de los derechos fundamentales y la liberación de las personas detenidas por su religión
Canarias, 28 de abril de 2026.- El Parlamento de Canarias inició este miércoles su sesión plenaria con la lectura de una declaración institucional de apoyo a los bahá’ís de Irán que están sufriendo una intensificación de las persecuciones a las que llevan siendo sometidos desde hace muchas décadas.
El texto, promovido por el grupo popular y apoyado por mayoría, recoge la “creciente preocupación el recrudecimiento de la persecución contra la comunidad bahá’í en Irán, caracterizada no solo por la vulneración sistemática de derechos fundamentales, sino también por una intensificación de la incitación al odio y la desinformación promovida desde instancias oficiales”.
En los últimos meses, se ha producido “un aumento alarmante de detenciones arbitrarias, campañas de estigmatización y prácticas que vulneran gravemente la dignidad humana. Estas acciones sitúan a los bahá’ís en una posición de especial vulnerabilidad, siendo utilizados como chivos expiatorios en contextos de tensión social y política”.
Como ejemplo, se citó el caso de un joven bahá’í que ha sido torturado y ha sido llevado a ejecuciones simuladas con el fin de obtener confesiones falsas. “Este tipo de prácticas, prohibidas por el derecho internacional, constituyen una violación extrema de los derechos humanos y evidencian la urgencia de una respuesta firme por parte de la comunidad internacional”.
Con este pronunciamiento, el Parlamento de Canarias se hace eco de la “sensibilidad y compromiso expresados desde Canarias, donde la comunidad bahá’í forma parte del tejido social desde hace décadas, contribuyendo activamente a la convivencia, el diálogo y el desarrollo comunitario”.
Una pequeña representación de esta comunidad acudió a la sesión plenaria para presenciar en directo este pronunciamiento y agradecer el apoyo y la sensibilidad mostrada por la gran mayoría de los diputados canarios.
Así, la Cámara canaria reafirma su “compromiso con la defensa de los derechos humanos y, en particular, con la libertad religiosa como derecho fundamental de toda persona” y manifiesta su solidaridad con los bahá’ís de Irán, a la vez que “se condena cualquier forma de incitación al odio, desinformación y estigmatización dirigida contra minorías religiosas, por ser incompatible con los valores democráticos y la dignidad humana”.
Por último, “se insta a la comunidad internacional a intensificar sus esfuerzos para garantizar la protección de los derechos fundamentales en Irán, incluyendo la liberación de las personas detenidas injustamente y el fin de las prácticas de persecución”.