Agaete abraza una marea de talento con más de un centenar de escritores en una jornada donde la literatura, la música y la naturaleza sellaron un pacto inolvidable.
Lo que se anunció como un oleaje de tinta terminó por convertirse en un océano de emociones. La III Feria de Autor/A: Escritores y Escritoras en Agaete, orquestada con maestría por la poeta y gestora cultural Isa Guerra, cerró sus puertas este pasado sábado confirmando que la Villa no es solo un refugio de belleza atlántica, sino un bastión de la cultura viva.
La jornada, inaugurada por Isa Guerra junto al Concejal de Cultura del municipio en un ambiente de gran expectación, cumplió y superó con creces las esperanzas de los más de cien autores congregados. El Centro Cultural se transformó en un hervidero de ideas y novedades; allí, la palabra cobró cuerpo con la presentación de veinticinco novedades editoriales. Cada autor, en ese formato "express" ideado por Isa Guerra, que ya es sello de identidad de estas ferias, recibió el calor del público.
Uno de los momentos cumbres del encuentro llegó con la presencia de la guiense Beatriz Díaz, conocida artísticamente como Betty Brown. Con un registro vocal que parece nacido de las entrañas mismas del soul y el rhythm and blues, encandiló a los asistentes con su espectáculo "Divas del Soul". Las palmas del público acompañaron rítmicamente versiones icónicas como Rolling in the Deep, evocando el espíritu de Aretha Franklin bajo la tamizada luz de Agaete, en un maridaje perfecto entre la música de raíz y el sentimiento literario.
Si el Centro Cultural fue el cerebro de la feria, el Huerto de las Flores fue, sin duda, su corazón latente. El recital literario se desarrolló en una atmósfera que muchos de los presentes no dudaron en calificar de "mágica". Bajo un cielo azul y rodeados por la frondosidad de una naturaleza que parecía escuchar, los poetas alzaron su voz entre el susurro del canto de los mirlos y el murmullo lejano del agua que aún bajaba por el barranco.
La estampa rozó lo onírico cuando las mariposas monarcas, habituales habitantes de este jardín botánico, comenzaron a revolotear entre los poetas y el público, fundiéndose con las metáforas y los versos. Entre firmas de libros, visitas guiadas al Museo de La Rama y el intercambio constante de impresiones, la feria avanzó hacia un cierre de lujo con la música de Isaac Villafranca —vocalista de Paradise— y Nivaria Ramírez, quienes sellaron la mañana con una actuación que resonó entre los árboles centenarios.
En palabras de la propia Isa Guerra, el encuentro ha supuesto una confirmación del vigor de nuestras letras: «Ha sido un espectáculo de luz y talento que ha cumplido ampliamente las expectativas. Felicidades a todos y todas por su participación; en este caso, la cultura literaria ha tomado el poder».
La organización desea expresar su más profundo agradecimiento a los vecinos y vecinas de la Villa, así como al Ayuntamiento de Agaete, cuya hospitalidad y excelente acogida han sido el cimiento sobre el cual se ha levantado este éxito.