- Fernando Alcántara, Lucía Grimaldi, Jesús F. Cruz, Cayetana H. Cuyás, Marta Torrecilla, David Delgado San Ginés, Fátima Luzardo y Yon Bengoechea firman las obras que se proyectan en el bloque inicial de la sección dedicada al cine isleño
Las Palmas de Gran Canaria, XX de abril de 2026. Un total de ocho piezas conforman la primera entrega de cortometrajes de Canarias Cinema, la sección del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria dedicada a las producciones con sello canario. Fernando Alcántara, Lucía Grimaldi, Jesús F. Cruz, Cayetana H. Cuyás, Marta Torrecilla, David Delgado San Ginés, Fátima Luzardo y Yon Bengoechea son los realizadores que firman estas obras, seleccionadas para la edición número 25 del certamen.
El primer bloque de cortos de Canarias Cinema se proyecta en Cine Yelmo Las Arenas. El viernes 24 de abril tendrá dos pases: el reservado para público y jurado, a las 10:00 horas, y el primer pase oficial, a las 17:15 horas. Ambos, en la Sala 4 de los multicines. Aún habrá un segundo pase oficial el lunes 27 de abril, en la Sala 8, a las 21:00 horas.
Acúfeno
Acúfeno (Tinnitus) (2026, 4 min.), de Fernando Alcántara, es la pieza que encabeza este bloque: una reflexión inesperada sobre los efectos del volcán de La Palma y el tremor sonoro que se ha instalado en el subconsciente de la isla. Este es uno de los cortos alumbrados durante la última edición del Festivalito palmero que han sido seleccionados para Canarias Cinema en 2026: obras concebidas y filmadas en un ejercicio de creatividad express que, en ocasiones y como es el caso, están aún marcadas por el impacto del Tajogaite.
Alcántara transporta al espectador a “un sonido que persiste, y que al desaparecer genera un vacío”. Y lo hace de la manera más insospechada, desde elementos cotidianos y con un trabajo “fantástico” de su protagonista, Zuleica Gabas. Y partiendo de una anécdota real para construir su propuesta. Tal como cuenta el propio realizador, “había gente en La Palma que una vez que se apagó el volcán notaban esa sensación de ausencia, porque era un sonido que te atraviesa y que acabas interiorizando”.
Una idea seminal que era toda una tentación para un director cuyo cine siempre gira en torno a lo que el mismo define como "lo psicogeográfico”. Esto es “cómo los espacios nos afectan psicológicamente y nos moldean la forma de pensar”. Algo que, sin ir más lejos, puso de manifiesto en su Colonos del espacio (2023), presentado en la edición anterior del LPA Film Festival.
Alcántara expresa su felicidad por regresar al Festival, en donde se siente “como en casa. Para mí es una de las fechas importantes del año. Me siento muy acogido por la gente que lo organiza, por el equipo técnico y por su director, Luis Miranda”. Añade además que el certamen “en los últimos años ha cogido una madurez importante, en cuanto al refinamiento de sus secciones, que están muy bien construidas. Se siente muy consolidado y muy robusto”.
El pez rojo
La lagunera Lucía Grimaldi debuta como directora en Canarias Cinema con El pez rojo (The Red Fish) (2026, 15 min.). Especializada como directora de fotografía, Grimaldi asume por primera vez la dirección con un proyecto “muy personal, muy especial”, algo que llevaba calibrando “varios años”.
Muy cómoda dentro del formato experimental, la realizadora, formada como cineasta en Madrid, ha elegido partir de algo muy suyo “para expresar mi conexión con Canarias: para mí, volver es sanar en parte. En este caso, El pez rojo es también “un símbolo de la belleza de las islas, una idea sagrada”. Aunque Grimaldi integra en su pieza un misterioso hilo narrativo en torno a su propio apellido, locutando ella misma la historia.
“Prefería ser la narradora, cuestiones técnicas aparte, porque, aunque yo no sea actriz, sí que quería valorar por encima de todo la autenticidad”. La frescura, más bien, en una pieza construida con imágenes analógicas, de Super 8. Un corto “muy íntimo”, que “al ser tan experimental la verdad es que no pensaba que fuese a ser seleccionado”.
Pero lo está, en un Festival que Grimaldi conoció como jurado popular. Entonces, “flipé con la Sección Oficial y me encantó la programación. Además, empecé a ser consciente de todo el talento canario que tenemos. Estoy muy orgullosa de estar en Canarias Cinema”, confiesa. De momento, la selección de trabajo ha animado a la realizadora a plantearse asumir más a menudo el rol de directora, aceptando nuevos retos en el futuro.
Elles son, cruces de neón
El espectador habitual de Canarias Cinema ya conoce cómo se las gasta Jesús F. Cruz, autor de piezas como Una flor en el vacío (2022) o Cabreo (2024), con las que, desde una producción tan artesanal como original, hace gala de su espíritu friki y cierto ánimo gamberro, que esconden un fondo que por ello no deja de ser menos relevante.
Con Elles son, cruces de neón (Them, The Neon Crosses) (2026, 15 min.) Cruz se consolida como un realizador con sello propio, que en esta ocasión apunta a una IA “que no tiene género, porque es un ente”. Con Tamara Guedes como protagonista, el realizador canario presenta una propuesta visual que es, ni más ni menos, “la que nos ha dado la gana, porque con un presupuesto que tiende a cero he tenido el lujo increíble de poder trabajar las ideas con tiempo”.
El director convirtió en corto un ejercicio inicial para la muestra de cine Visionaria, de la Asociación de Cine Vértigo, para relatar con un irreal tratamiento de la imagen una distopía ciberpunk en formato VHS. Toda una reflexión sobre la inteligencia artificial y el origen del hecho creativo en sí. “Ya tengo muchos problemas a la hora de usar la IA a niveles creativos”, apunta Cruz, que también se plantea si la idea de revolución puede llegar a surgir desde una autoridad superior como puede ser la IA. “Si dejamos atrás el individualismo y nos sentimos todos como uno solo, ¿puede salir la revolución de ahí?”.
De momento, sus presencias en el certamen, las menciones especiales a su cine, “sí que dan un prestigio, visibilidad. Y sí que he notado repercusión. Le estoy muy agradecido al Festival, la verdad”, comenta Cruz, que ya trabaja en su primer largometraje, Ríos de cristal, no sin subrayar que “quiero que las cosas lleguen al público, no quedarme en lo friki".
Escultura
Escultura (Is Culture) (2025, 4 min.) es el último cortometraje de Cayetana H. Cuyás, autora de cortos como Agatha Christie estuvo aquí (2024), Herzog estuvo aquí (2020) o Iguales (2020), entre otros.
Cuyás propone ahora “un ensayo sobre la Historia inacabada de Canarias”, con un recorrido onírico sobre diversas piezas escultóricas integradas en el paisaje insular, en un personal ejercicio cinematográfico.
La realizadora expande de esta manera su particular universo, siempre vinculado a las artes plásticas. De hecho, en estas mismas fechas su obra es protagonista de una exposición que se exhibe en la Galería de Arte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, acerca del vínculo que la misma Cuyás mantiene con la figura de su tío, Antonio Gómez, diseñador de moda cuya carrera se consolidó en la Italia de los años 70 y 80.
Una presencia, la de Gómez, a la que la directora rindió homenaje en su largometraje El prado y la Luna (2025) presente en la sección Banda Aparte de la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.
Somos islas
Marta Torrecilla obtuvo el premio Richard Leacock del Festival internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria del año pasado con su corto De interés insular (2024). Para esta edición, regresa con la misma ilusión y con Somos islas (We are islands) (2025, 6 min.), que en realidad nació de una propuesta del Ateneo de La Laguna para reinterpretar un guion no filmado de Josefina De la Torre, Un rostro olvidado, tal como consta en los títulos de crédito. Guion con el que el cortometraje “al final poco tiene que ver, porque me lo llevé a mi terreno”, confiesa la directora.
Josefina De la Torre se centró en la historia de una indígena que cambiaba su forma de vestir y de ser para parecerse a una mujer colonizadora. “Una persona que intenta hacer de dos”, resume Torrecilla. La directora decidió otro enfoque, desde su propia historia personal, “porque yo soy gemela”. Y son ella misma y su hermana las protagonistas de la pieza final.
La realizadora no hace sino ahondar en su búsqueda de la identidad, en que el territorio es también muy importante. “Me interesaba hablar de esto desde hacía tiempo y no sabía muy bien cómo: soy nacida en Madrid y me mudé a las Islas a los 16 años. Hay dos cosas muy relevantes ahí: mudarse a Canarias y luego el paso de la adolescencia a la adultez”, resume.
Y es que, en su visión, “las Islas también muchas veces compiten entre sí para ver cuál es la más bonita, la más grande o la más verde. Pero también son hermanas”. En su corto, así, aborda “cómo se forja tu identidad en relación con el otro, con tu hermana”. Si bien para eso ha tenido que superar “un poco de pudor por tener que mostrarme tal cual. Pero haberlo conseguido y que se pueda ver en el Festival es algo genial”.
Sonidos en el monte
Sonidos en el monte (Sounds in the Countryside) (2025, 25 min.) es la pieza que presenta David Delgado San Ginés en esta edición de Canarias Cinema. El realizador es todo un veterano del certamen, en el que está presente desde su primera edición, en la que ya ejercía de director de fotografía (en los primeros trabajos premiados, además).
Delgado rodó esta última pieza en el barranco de San Lorenzo y su confluencia con Mascuervo. En la misma localización que El grito de César del bosque, corto de Pedro García seleccionado en el Festival en la edición anterior, en el que el propio Delgado asumió la fotografía. El director propone “un tipo de cine de observación que regala la posibilidad de vivir sin prisas, como una experiencia sensorial”.
Un mundo en el que quizás cuesta entrar, pero del que también es difícil salir. “Soy consciente de que es una propuesta que requiere cierta paciencia, pero a eso apelo. Vamos con tantas prisas por la vida que nos perdemos muchas cosas, y es algo agotador”, explica el autor. Para ello, se apoya en un sonido envolvente, generado en su totalidad en el entorno y sin ningún recurso enlatado.
El realizador, desde su experiencia, traslada una lectura “siempre positiva” del festival de la capital grancanaria. Más, en un año, el de su 25 aniversario, en el que “tenemos al menos tres generaciones de cineastas canarios o vinculados a las Islas, y eso es interesante: antes éramos casi todos de la misma quinta. Poco a poco se ha ido ampliando la franja generacional, y vemos propuestas y visiones diferentes. Es algo muy enriquecedor”.
Querido diario
Otra firma bien conocida en Canarias Cinema es la de Fátima Luzardo, autora de cortos como Lanadacotidiana (2013) o Todo el mundo habla de Javier (2022), entre otros, Querido diario (Dear Diary) (2025, 2 min.) es su último trabajo en la sección: una breve pieza ubicada en la posguerra española, y con una joven voz femenina como protagonista.
A Luzardo siempre le ha agitado la memoria histórica. El corto, explica, “revela el punto de vista de la mujer, doblemente sufrida por la guerra y por lo que le hacían a sus maridos”. Para ello, se inspiró en la figura de su madre, que en aquel momento tendría la edad en la que la directora comenzó a escribir su propio diario, unos 14 años. Todo, “para intentar expresar cómo una chica acomodada puede llegar a ver el otro, extremo social.
O lo que es lo mismo, “cómo una persona en su situación puede llegar a darse cuenta de la verdad”, precisa Luzardo, que expone aquí “la inocencia frente a la atrocidad". Y que camina una vez más entre la ficción y el documental, con un uso destacado de imágenes del fondo documental de la FEDAC.
La directora valora “hacer un proyecto más grande sobre la posguerra en Canarias, silenciada”. Entre tanto, explora esa idea en trabajos como el que ahora podrá disfrutar el espectador de Canarias Cinema.
Toma Tierra
Toma Tierra (Take Ground) (2025, 4 min.) es el corto ganador de la última edición del Festivalito palmero: primer premio del jurado en la categoría Andrómeda, la profesional. Yon Bengoechea dirigió este original invento, en el que ejercen de actores dos realizadores con currículum: David Pantaleón y Nando Martínez. “Mis colegas”, precisa Bengoechea, que para que no haya dudas califica a Pantaleón con tanta ironía como cariño: “es mi muso, tiene un talentazo increíble”.
“Cuando les conté lo que quería hacer, fliparon”, desvela el responsable máximo de una pieza original, que plantea una premisa insólita, con el inimitable pino canario como eje principal. Aún no se puede creer la repercusión que ha tenido el corto desde que terminase de construirlo en una larga noche de montaje. “El texto final fue lo que me salió a las seis de la mañana”, precisa.
Bengoechea, no cabe duda, tiró de ingenio para sacar adelante su historia, aunque el proceso le demandara tareas como la de modificar una bobina de Tesla para completar cierto efecto indispensable. El esfuerzo, entre otras cosas, le ha valido su primera selección en Canarias Cinema, además de la presencia y menciones en otros eventos del circuito (Lanzarote, Madrid, Barcelona).
“En primer lugar”, apunta el realizador, “me parece algo genial tener un festival internacional aquí, nos conecta, nos pone a la altura, a nivel cultural es algo súper positivo para el público general, que durante una semana puede ver cine muy escogido”. Además, “el carácter del Festival me encanta, se educa a la audiencia en que hay más tipos de cine. Y coloca el cine canario cerca”.