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Martes, 16 Junio 2026 13:11

La Casa de Colón pone en valor en una exposición la identidad cultural y social del calado canario

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  • La muestra ‘La vida entre calados. El calado canario, espacios de creación y uso’, incluida en el programa ‘Gran Canaria Singular. Calando Cultura’, se inaugura el día 18 de junio y podrá visitarse hasta el 18 de octubre

Las Palmas de Gran Canaria, 16 de junio de 2026.- La Casa de Colón inaugura el día 18 de junio, a las 19:00 horas, la exposición ‘La vida entre calados. El calado canario, espacios de creación y uso’, una propuesta comisariada por el conservador del citado museo, Ramón Gil, que pone en valor una de las manifestaciones textiles más singulares y apreciadas del patrimonio artesanal de Gran Canaria. La muestra permanecerá abierta al público hasta el día 18 de octubre, con entrada gratuita.

Impulsada por la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria dentro del programa Gran Canaria Singular Calando Cultura, junto con la colaboración de la FEDAC (Fondo para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria), Ogadenia Couture, el Museo de Piedra y Artesanía Canaria de Ingenio, la exposición persigue acercar al público la historia, los procesos de elaboración y la dimensión social de una técnica artesanal desarrollada exclusivamente por mujeres durante generaciones, que fue introducida en el siglo XIX en el Archipiélago Canario, de la que vivían entre 10.000 y 12.000 mujeres, especialmente en Tenerife, Gran Canaria y La Palma.

La citada muestra propone un recorrido que trasciende la contemplación de las piezas para adentrarse en los contextos humanos y domésticos en los que se desarrolló esta actividad. Para ello, el centro museístico recrea diferentes espacios vinculados tanto a la creación del calado como a sus usos cotidianos, estableciendo un diálogo entre los entornos rurales donde se producía y las viviendas burguesas donde estas delicadas labores textiles alcanzaban gran reconocimiento social.

La exposición también invita a reflexionar sobre el papel económico que desempeñó el calado en la sociedad agraria entre finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. En una época en la que el tiempo estaba estrechamente ligado a la subsistencia familiar, esta actividad permitía a muchas mujeres aprovechar los momentos libres entre las tareas domésticas y agrícolas para generar ingresos complementarios. De este modo, el calado se convirtió en una importante fuente de recursos para numerosas familias y en una muestra del trabajo silencioso y constante de generaciones de mujeres de la isla.

A través de piezas, recreaciones ambientales y contenidos divulgativos, ‘La vida entre calados’ recupera la memoria de una práctica artesanal que forma parte de la identidad cultural de Gran Canaria y contribuye a reconocer el legado de las mujeres que hicieron posible su conservación y transmisión.

La exposición podrá visitarse de lunes a viernes, de 10:00 a 20:00 horas; los sábados, de 10:00 a 18:00 horas; y los domingos y festivos, de 10:00 a 15:00 horas. La entrada será gratuita hasta completar el aforo permitido.

El calado canario

El calado canario es una labor artesanal que evoca los encajes tradicionales mediante la creación de complejas tramas sobre tejidos previamente deshilados. Su elaboración requiere distintas fases de trabajo y la participación de varias artesanas especializadas. Las marcadoras y presilladoras preparan el tejido y diseñan el patrón sobre tafetanes de algodón, mientras que las caladoras construyen las mallas y armaduras de hilos entrecruzados sobre las que surgen los motivos geométricos y florales que caracterizan esta refinada expresión artesanal.

Se trata de una técnica de gran complejidad que combina precisión, paciencia y destreza manual para crear elaborados diseños geométricos y vegetales sobre tejidos deshilados.

Desarrollado históricamente por mujeres, el calado alcanzó una notable importancia económica y social en distintos municipios de la isla, convirtiéndose en una actividad complementaria para numerosas familias. Su valor artístico y patrimonial ha favorecido su conservación hasta la actualidad como una de las señas de identidad más destacadas de la tradición artesanal grancanaria.