·        El libro ‘Un pozo, dos relatos. Eufemiano Fuentes y El Rubio’, publicado por la Editorial Mercurio, se presenta en la Biblioteca Insular el día 5 de noviembre, a las 19:30 horas

 

Las Palmas de Gran Canaria, 3 de noviembre de 2026.- la Biblioteca Insular de Gran Canaria acoge el día 5 de noviembre, a las 19:30 horas, la presentación del volumen titulado ‘Un pozo, dos relatos. Eufemiano Fuentes y El Rubio’, de los autores Teresa Rodríguez y Carlos Álvarez.

 

Publicado por la Editorial Mercurio, el libro revisa a lo largo de dieciocho capítulos uno de los sucesos más impactantes de la historia reciente de Canarias, el secuestro y muerte del empresario tabaquero Eufemiano Fuentes acaecido hace cincuenta años, cuestionando ciertos relatos preconstruidos históricamente e intentando establecer algunas verdades alrededor del poderoso empresario sobre el que pesan muchas sombras a partir de su condición de falangista y franquista reconocido, su implicación en detenciones tras la represión posterior al golpe de Estado de 1936 como uno de los responsables directos de las temidas Brigadas del Amanecer, el origen de su emporio tabaquero La Favorita y la procedencia de su fortuna.

 

El libro ‘Un pozo, dos relatos’ pretende ofrecer claves para comprender aquél enigmático suceso, pero se centra, sobre todo, en el proceso de formación de una narrativa popular destinada a explicar los hechos, muy distinta a la que concluyeron jueces y policías.

 

Cómo se construye un relato

 

Las tesis que plantean Rodríguez y Álvarez en su libro es que la creencia en el autosecuestro o desaparición voluntaria fue una forma de amortiguar la carga moral que pudo sentir la comunidad por su falta de empatía hacia la víctima. “La principal aportación de este libro es revelar cómo se construyó un relato desde la sociedad, opuesto al institucional, y, en paralelo, analizar el papel de la prensa en la construcción de ese relato. Porque los medios fueron decisivos para fijar los temas y qué pensar de ellos”, señalan sus autores.

 

Por ello, ambos han mantenido numerosas entrevistas con periodistas, expertos, policías y jueces que estuvieron implicados en el suceso, han peinado las hemerotecas y el sumario de la causa 55/77, para elaborar el relato de este libro que aborda un hecho contextualizado en un marco histórico y geográfico concreto que sus autores bordean a partir del fallecimiento de Franco, el abandono del Sáhara (donde vivían y trabajaban muchos canarios), una galopante crisis económica sumada a la incertidumbre política y la irrupción de un independentismo en auge liderado desde Argel por un Antonio Cubillo, líder del MPAIAC, que había obtenido importantes éxitos diplomáticos y barajaba la posibilidad cierta de colocar en discusión la posible realidad colonial de Canarias.

 

“Intentamos en las páginas del libro responder a muchas preguntas y, sobre todo, explicar cómo fue el proceso de formación de una narrativa alternativa a la oficial, dictada por policías y jueces”, adelantan Rodríguez y Álvarez. “No aspiramos a resolver el crimen; la justicia ya estableció su verdad; queremos comprender por qué la sociedad, de forma mayoritaria, eligió no creerlo y construyó y legitimó una realidad diferente. Es una forma de acercarnos a la comunidad canaria del último cuarto del siglo XX y comprobar que en ella se dan fenómenos y procesos tan de moda hoy día como la generación de bulos y rumores, la mitificación de criminales, la creación de una realidad paralela. Es un laboratorio perfecto para estudiar cómo funcionaron los sesgos y las narrativas, cuánto influyeron los medios de comunicación, qué papel jugaron las instituciones”, agregan.

 

El otro sujeto protagonista del volumen es Ángel Cabrera Batista, El Rubio, un delincuente común con largo historial delictivo, formaba parte de una familia querida y respetada en el barrio de Arucas donde vivían, la Hoya de San Juan.

 

Eufemiano Fuentes, apodado el Rey del Tabaco, era el dueño de la mayor fábrica de puros y cigarrillos de Gran Canaria y uno de los hombres más ricos y poderosos de la isla. Falangista y franquista reconocido, se le vincula con las torturas, asesinatos y desapariciones forzadas durante la guerra civil. Fue secuestrado el 2 de junio de 1976 en su residencia de Las Meleguinas, en Gran Canaria. Cuatro meses después se localizaron en el pozo de La Dehesa unos restos humanos que los forenses identificaron como pertenecientes al empresario.