Melissa Brito recibió un pulmón hace apenas 6 meses. “Antes no tenía vida y ahora puedo decir totalmente lo contrario, la he recuperado”. Melissa necesitaba de aparatos, máquinas, baterías y una logística diaria que la acompañaba para mantenerla con vida. “Antes tenía una vida adaptada y ahora tengo una vida casi que plena”. Ella es una de las participantes en el IV Encuentro Regional de Personas Trasplantadas de Canarias que ha reunido a unas 200 personas para hablar de experiencias compartidas y con el objetivo común de impulsar y visibilizar la importancia de la donación de órganos.
“El cambio es radical. Antes tenía que llevar conmigo una logística, unos aparatos, unas baterías, depender de si había enchufes en los sitios”, ha relatado, “ahora me levanto, me visto y me voy”, como cualquier persona, en un día a día habitual. “Para mi ángel donante no tengo palabras, es un agradecimiento de por vida”.
La misma idea que ha compartido Melissa en este encuentro es parte de los relatos de vida compartidos en esta cita anual organizada por la Asociación de Enfermos del Corazón de Canarias (ASENCO), que ha unido a personas receptoras, pacientes en lista de espera, familiares, personas cuidadoras, profesionales sanitarios y sociosanitarios, representantes de instituciones y entidades vinculadas a la donación y el trasplante, así como ciudadanía interesada en conocer de cerca esta realidad.
“Para mí el trasplante ha significado directamente la vida”, ha expresado Lionel Sánchez, trasplantado de médula ósea, el segundo de ellos hace dos años. “Para mí el trasplante de médula ósea ha sido un regalo”. Su vida cambió por completo porque con este segundo trasplante ha pasado de ser “una persona enferma a una persona con una vida normal”. Recibir una donación anónima “ha sido un cambio total en mí”. Tal y como ha explicado a los asistentes a este encuentro “a veces la salud es algo que damos por sentado y hasta que no tenemos una situación complicada no valoramos realmente la importancia de ser solidarios”. Esta experiencia le ha cambiado: “valoro muchísimo más la vida ahora después del trasplante”.
Airam Peña, de 24 años, recibió su corazón hace apenas unos meses y con él “una segunda oportunidad”. “Mi vida antes del trasplante era un poco complicada. No podía hacer deporte, me encontraba cansado, tenía los pies hinchados y era una vida con muchas limitaciones”. Hoy, su vida ha “cambiado de forma descomunal” porque ya no se siente cansado, tiene energía y puede hacer deporte y confía en poder incorporarse pronto a la vida laboral. “Sé que tengo esta segunda oportunidad e intento cuidarme lo máximo posible, tanto psicológicamente como físicamente.”
La llamada que le avisó de que tenía un corazón compatible llegó para cambiarle la vida. Se había preparado psicológicamente para ella, por lo que supo gestionarla. “Una vez recibes la llamada, tu cuerpo se pone como en modo supervivencia. Actúas, te vistes, avisas a la familia y para el hospital”.
La realidad que vivió Antonio Francisco Suárez, presidente de ASENCO, entidad promotora del evento, fue muy diferente. Desde que recibió su corazón hace 18 años ha dedicado su vida a lo que considera un mensaje clave.
“Estamos vivos hoy aquí porque otras personas fueron generosas con nosotros y nos facilitaron un órgano para seguir viviendo”. Él se operó antes de que en Canarias existiera un programa de trasplante, con un proceso muy duro en Madrid esperando durante años un órgano lejos de la familia. “Una vez que se ha creado el centro de trasplante aquí en Canarias, la cercanía con la familia y la situación de las lista de espera han cambiado mucho”
Aunque se ha avanzado mucho, mantiene el mismo compromiso con el que se fundó ASENCO. “Donar es regalar la vida a mucha gente”, por lo que considera fundamental seguir visibilizando la importancia de la donación y creando redes de apoyo para quienes esperan, cuidan o han recibido un órgano. “Quien es receptor de un órgano es el mejor portavoz para hacer ese llamamiento a la donación”.
Perspectiva personal y médica
El IV Encuentro Regional de Personas Trasplantadas de Canarias se ha desarrollado en el Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, sede de una jornada de sensibilización, divulgación y convivencia, que ha contado con relatos en primera persona para crear un espacio abierto de diálogo y participación.
En total, se han celebrado cuatro mesas coloquio, con temas como la experiencia del trasplante, los cuidados después de la operación, la donación de órganos y la importancia de la salud emocional, entre otros. El objetivo de este encuentro es crear un espacio para compartir experiencias, conocimientos y apoyo entre pacientes, familias y profesionales.
La primera de las mesas programadas ha estado dedicada al trasplante cardíaco, en una conversación que combinó diferentes experiencias personales para poner en común la perspectiva de profesionales sanitarios y de personas que han vivido el proceso en primera persona. Tras esta primera mesa, el evento ha abordado diferentes aspectos del trasplante, con el objetivo de poner rostro y voz a una realidad que habitualmente se aborda desde una perspectiva fundamentalmente médica. El objetivo de este encuentro es sensibilizar y mostrar que detrás de cada trasplante existe una historia de vida, de esperanza y, por el otro lado, una generosidad única para los y las donantes y sus familias.
Con unas 200 personas participantes, este encuentro se enmarca dentro de la Semana del Corazón y forma parte de los actos de conmemoración por el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes. Organizado por ASENCO, esta cuarta edición es posible gracias al apoyo del Colegio de Médicos de Las Palmas, el Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias, el Servicio Canario de Salud, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Sagulpa, con la colaboración de la Sociedad Canaria de Cardiología, la organización de pacientes de la Fundación Española del Corazón, el Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas y Neumocan.